5/21/2010

saldadas las cuentas...

Ya hace muchos años copie en la hoja blanca de un libro, que hoy es café pardo como el otoño llegando a invierno, un poema que en ese entonces como hoy me hizo pensar que cuando mi hora hora final llegue (y espero este bastante lejitos) me gustaría revivir en el silencio de mi mente..

Estamos en Paz

Muy cerca de mi ocaso, yo
te bendigo, vida porque nunca
me diste una esperanza fallida,
ni trabajos injustos; ni pena
inmerecida.
Porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ella puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales coseché siempre rosas.

Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno: ¡más no me
dijiste que mayo fuese eterno¡
haye sin duda largas noches de mis penas
más no me prometiste tan solo noches buenas; y en cambio
tuve algunas santamente serenas
ame, fui amado, el sol acaricio mi faz
¡vida, nada me debes¡ vida estamos en paz.
Amado Nervo

que equilibrio tan delicado ha de llevarse a cabo en la vida para llegar al final con tal tranquilidad...

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